La imagen muestra una variedad de bandejas de cartón en una encimera de cocina

Tres temas clave que configuran el sector europeo de los empaques

En nuestras recientes visitas a ferias comerciales europeas, entre ellas Packaging Innovations and Empack 2026 en Birmingham (Reino Unido) y Cfia en Rennes, hemos constatado que el sector se encuentra en plena transformación: está haciendo frente al impacto de los cambios normativos, logrando avances significativos en cuanto a materiales y demostrando un compromiso cada vez mayor con la circularidad. 

En este artículo presentamos nuestros tres temas principales, basados en lo que vimos y escuchamos en los pabellones de exposición y en los escenarios de las conferencias.

1. Preparación para el futuro mediante mejoras en la circularidad de los empaques

Cientos de empresas líderes y expositores se reunieron en las ferias de este año para presentar las últimas innovaciones del sector. Cada una de ellas contó con escenarios específicos en los que los ponentes invitados analizaron las tendencias, los desafíos y las oportunidades que están configurando el futuro de los empaques, desde los materiales de origen biológico hasta los empaques inteligentes como herramienta para la circularidad. 

Lo interesante no fue la presencia de la sostenibilidad como tema, sino la profundidad con la que está integrada en la mentalidad del sector. El panorama de 2026 está definido por marcas que tratan la sostenibilidad como una prioridad central del diseño. La circularidad fue un hilo conductor en casi todas las conversaciones, uniendo la elección de materiales, las obligaciones normativas y las expectativas de los consumidores en un único desafío estratégico.

2. El impulso regulatorio

PPWR: Europa marca el ritmo

El Reglamento sobre Empaques y Residuos de Empaques (PPWR) entra en vigor en toda Europa en agosto de 2026. Su objetivo es reducir el impacto medioambiental de los empaques reduciendo los residuos y adoptando diseños reutilizables o reciclables. También establece restricciones específicas para los plásticos de un solo uso en aplicaciones de agrupamiento, productos frescos y servicios de alimentos.

La papelización cobra impulso

En paralelo, la tendencia general hacia la “papelización”, es decir, la sustitución de los envases de plástico derivados de combustibles fósiles por sistemas de cartón a base de fibra, sigue acelerándose. La evolución de la legislación europea y las cambiantes expectativas de los consumidores están impulsando a más marcas a hacer la transición, y el impulso no deja de crecer.

EPR: el mecanismo detrás del movimiento

La responsabilidad ampliada del productor (EPR) es el mecanismo normativo que sustenta gran parte de este cambio. Al hacer que los productores asuman la responsabilidad económica del impacto medioambiental de sus empaques a lo largo de todo su ciclo de vida, la EPR genera un incentivo comercial directo para diseñar mejor o elegir materiales más adecuados en lo que respecta a la exposición a la EPR.

La EPR como impulsora del diseño

La ecomodulación ajusta las tasas que pagan los productores en función de la reciclabilidad de sus empaques, premiando a los materiales que obtienen buenos resultados en los flujos de recuperación existentes. A partir de 2030 en la UE, los empaques que no puedan demostrar un nivel mínimo de reciclabilidad estarán sujetos a restricciones, lo que animará a las marcas a optar por empaques más reciclables y ligeros. 

Las ponencias sobre la EPR fueron de las más concurridas en Packaging Innovations, y las conversaciones continuaron mucho después de que terminaran las charlas, tanto en los puestos como en los pasillos. Gran parte de ese debate se centró en respuestas prácticas de diseño: dimensionar adecuadamente y disminuir el peso de los empaques para reducir las tasas basadas en el tonelaje, así como comprender los diferenciales de tasas entre las distintas categorías de materiales. 

Por ejemplo, aunque el plástico no está prohibido de forma absoluta en el Reino Unido, la economía está cambiando de forma decisiva. Los plásticos con calificación roja, no reciclables, se enfrentarán a un aumento del 20 % en la tasa en 2026, que se elevará al 100 % en 2028, frente a la tasa base de los plásticos con calificación ámbar. Esto está fomentando un cambio hacia los materiales con calificación verde, y muchas soluciones estándar de cartón están bien posicionadas para beneficiarse, dada su compatibilidad con la infraestructura de recuperación ampliamente disponible.

El umbral del 5 % que cambia las matemáticas 

Según las definiciones actualizadas de la responsabilidad ampliada del productor para empaques (pEPR) del Reino Unido, y de conformidad con las directrices del esquema On-Pack Recycling Label (OPRL), los empaques en cartón con un contenido de plástico igual o inferior al 5 % en peso se clasifican como “papel o cartón” en la Metodología de Evaluación de la Reciclabilidad (RAM). Al optimizar los recubrimientos de barrera para que se mantengan por debajo de ese umbral, los fabricantes de cartón permiten a las marcas lograr dos objetivos a la vez. Pasar un empaque de la categoría “compuestos” a la categoría “papel o cartón” puede reducir las tasas por tonelada métrica en más de un 50 %.  

En Italia, el CONAI ha establecido seis niveles de ecomodulación para los empaques en papel, que van desde el nivel 1 para empaques “monomateriales” con un contenido de materiales distintos del papel inferior al 5 %, hasta el nivel 6 para empaques más complejos, por ejemplo, empaques multimateriales en los que el papel sigue siendo el material predominante en peso, pero su contenido es inferior al 60 %, así como una categoría dedicada a los empaques de cartón para bebidas. La modulación se basa principalmente en el contenido distinto del papel (bandas <5; 5-10; 10-20; 20-40 y 40-50 %), pero también tiene en cuenta la certificación de reciclabilidad de Aticelca, lo que podría dar lugar a una reducción de las tasas. Por un lado, la diferencia entre la tasa base y las aplicables a los empaques de difícil recuperación puede llegar a ser de hasta seis veces mayor. Por otro lado, los compuestos con menos del 10 % de contenido distinto del papel están sujetos a la misma tasa que los monomateriales, y la tasa adicional para aquellos con un contenido distinto del papel de entre el 10 y el 20 % se sitúa en torno al 20 %. El nivel de detalle es mayor en Italia que en otros países, como Bélgica o España, donde también está en vigor. Estos sistemas crean incentivos para mejorar los diseños y evitar los empaques no reciclables, y se actualizarán en función de los niveles de rendimiento de reciclabilidad en virtud del PPWR.

3. Papelización y barreras sin plástico 

La papelización no es simplemente una cuestión de intercambiar un material por otro. Requiere una ingeniería de materiales avanzada. Para que el cartón pueda imponerse en categorías que antes dominaban los plásticos de alto rendimiento, debe cumplir los requisitos funcionales de esas aplicaciones: vida útil, resistencia a la grasa y la humedad, integridad estructural, contención, protección, agrupamiento y rendimiento en el transporte.

El cartón da un paso al frente

En los pabellones de la feria se pudo comprobar hasta qué punto ha avanzado el cartón en el cumplimiento de este estándar. Las tecnologías innovadoras de barrera están permitiendo que el cartón compita en aplicaciones exigentes, incluidas las bandejas para empaques de atmósfera modificada.

Nuestra propia bandeja con revestimiento de barrera PaperSeal™ es un ejemplo, ya que ofrece el rendimiento de sellado hermético necesario para aplicaciones de alimentos frescos.

El debate sobre materiales alternativos

Las tecnologías de barrera de origen biológico y sin plástico fueron uno de los temas más discutidos en Packaging Innovations. Los recubrimientos derivados de algas marinas y otros polímeros naturales se están imponiendo como barreras alternativas para los empaques de comida para llevar (especialmente por la ventaja que suponen a la hora de evitar la exposición a la Directiva sobre plásticos de un solo uso [SUPD] en este sector), ya que ofrecen sólidas credenciales de sostenibilidad y resultan atractivos para los consumidores. El reto al que se enfrenta la industria es la escalabilidad. Pasar de los éxitos a escala piloto a la fabricación a gran escala sigue siendo un obstáculo importante, y las cadenas de suministro necesarias para respaldar estas soluciones emergentes aún se encuentran en desarrollo.

Donde el PLA ya ofrece resultados

Algunas barreras ya superaron ese umbral. El ácido poliláctico (PLA), usado en nuestros vasos y contenedores para alimentos ecotainer™, se utiliza cada vez más porque ofrece una solución práctica y compatible con la infraestructura de fabricación existente. La resina PLA se puede procesar usando maquinaria estándar de extrusión de plástico, lo que permite una producción rápida y a gran escala para satisfacer la demanda mundial.

El PLA es un polímero de origen biológico y compostable derivado de recursos renovables, como almidón de maíz, yuca y caña de azúcar. Cuando se aplica como recubrimiento al cartón, proporciona resistencia a los líquidos y a la grasa, al tiempo que mantiene sólidas credenciales ambientales. Los vasos recubiertos de PLA son repulpables y compostables industrialmente.

Protección del flujo de reciclaje

Uno de los temas centrales de la feria fueron los recubrimientos de barrera de última generación, que no afectan los flujos actuales de reciclaje de papel y ofrecen un rendimiento incluso superior al de las opciones tradicionales. El objetivo de cualquier barrera nueva es la certificación como repulpable, lo que permite recuperar íntegramente el sustrato de cartón sin necesidad de una separación especializada. En respuesta, estamos explorando más opciones de polímeros naturales y de origen biológico a través de colaboraciones y proyectos financiados, entre los que se incluye BioSupPack.

Diseño pensando en la circularidad desde el principio

Las marcas buscan cada vez más materiales que reduzcan al mínimo la exposición a los impuestos y restricciones asociados a los plásticos de un solo uso. Los fabricantes de empaques están respondiendo replanteándose los diseños, los materiales y los procesos para reducir el peso, minimizar los residuos y mantener el rendimiento de barrera, al tiempo que garantizan que los empaques sean compatibles con los flujos de recuperación de alta velocidad que hacen posible la circularidad a escala.

El diseño desempeña un papel fundamental en esto. Nuestra metodología Better by Design (BbD), basada en los principios de diseño para el medioambiente en lo que respecta a la sostenibilidad y la circularidad, nos proporciona el marco de referencia a través del cual abordamos cada nuevo proyecto. Además, respalda nuestro objetivo de impulsar la circularidad de Mejor para 2030, mediante el cual pretendemos que cada innovación sea más circular, más funcional y más conveniente que la alternativa a la que sustituye.

Nuestros diseñadores parten teniendo en cuenta el objetivo final, considerando la experiencia del consumidor, los objetivos de sostenibilidad de los clientes, los requisitos de la cadena de suministro, las exigencias operativas de la producción a gran escala y la maquinaria necesaria para implementar cada solución a escala.

Conclusión: El empaque es el eje de una economía circular

Una cosa está clara: el sector de los empaques no está esperando a que la normativa esté a la altura de sus ambiciones. Desde la innovación en materiales impulsada por la EPR hasta el rápido avance de las barreras de origen biológico, el sector se está reinventando activamente con vistas a un futuro circular. 

Para las marcas y los compradores, la oportunidad es significativa. Las decisiones que se tomen hoy en torno a los empaques determinarán las obligaciones en materia de tasas en 2028, los resultados en materia de reciclabilidad en 2030 y la capacidad de cumplir los compromisos de sostenibilidad a lo largo de toda la década. Considerar el empaque como un activo estratégico, en lugar de como un simple gasto, ya no es una mera aspiración. Es una necesidad tanto comercial como normativa. 

Las conversaciones en las ferias reflejaron una industria que lo comprende. El desafío ahora consiste en traducir esa comprensión en soluciones escalables, comprobadas y de alto rendimiento que puedan satisfacer la demanda sin comprometer la recuperación. Y allí es precisamente donde creemos que se llevará a cabo la labor más importante de los próximos años. 

Si desea hablar sobre estos temas con un integrante de nuestro equipo o analizar cualquier desafío relacionado con los empaques, póngase en contacto.

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